Archivo | Uncategorized RSS feed for this section

Cultura popular

20 Abr

“[…] The twentieth century saw a period during which, around economies of production of culture, we saw people “de-skilling” themselves from making folk culture and turning themselves over to passive reception of the symbols through which we understand how our lives are, how they can be, and why it matters. And what we’re beginning to see now is the reemergence of relatively high-production folk culture for the retelling of narratives about what it is that matters in our lives.

Now, in addition we also see greater transparency, critical evaluation of culture moves from academic seminars to blogs, to the Wikipedia; the practice of production makes people better readers.”

[El siglo veinte presenció un periodo durante el cual, alrededor de las economías de producción cultural, vimos cómo la gente permitía la pérdida de la capacidad de crear cultura popular (grandes!) para convertirse en receptores pasivos de los símbolos a través de los cuales comprendemos cómo son nuestras vidas, cómo pueden ser, y por qué esto es importante. Y lo que estamos empezando a ver ahora es el resurgimiento de una producción relativamente alta de cultura popular que cuenta de nuevo las historias sobre qué es lo importante en nuestras vidas.

Además, también asistimos a una mayor transparencia, al traslado de la evaluación crítica de la cultura de los seminarios académicos a los blogs, a Wikipedia; la práctica de la producción convierte a la gente en mejores lectores.]

Yochai Benkler, en 2006, presentando su libro “The Wealth of the Networks“.

Anuncios

Contexto

26 Mar

Desde hace unos años, prácticamente lo único que leo en los periódicos son los artículos de opinión. Me gusta estar informado de lo que sucede en el mundo, pero pienso que la prensa diaria ayuda bien poco. Porque una cosa es estar al tanto de los últimos acontecimientos (“conocimiento episódico”, lo denomina Matt Thompson) y otra muy distinta saber a qué obedecen, cómo encajan entre sí, por qué suceden (“conocimiento sistémico”). Y esto, el contexto en el que engarzar las últimas noticias, en los periódicos es bien escaso.

Ayer, leyendo varios artículos relacionados con lo que Elise Shu denomina “movimiento por el contexto” (context movement), empecé a entender por qué.

Dice Shu:

The current news system is an artifact of an earlier era of industrial production that has passed. But the web allows us to fix some of the problems.

Because journalism is structured around the single story, it’s not accommodating to help people have more meaning, more context.  But that’s a function of the old ecosystem. In prior platforms, we couldn’t give background due to limits on time or space. So we learned to produce news with updates. The ecosystem was not conducive because reporters were producing for primary time-specific models.

There’s also very little reward for providing context if you’re a journalist. News reporters see it as doing something “extra”, providing “more info”, instead of making the background – the topic page or whatever you want to call it – the main draw and the incremental stories the side dishes. The journalism system – newsrooms, reporters – compete not to equip readers with more understanding but to break news. Metrics on “success” as organizations are also skewed because they measure how many people watched, how many clicked, not more understanding.

(El sistema de noticias actual es una creación de una era anterior de producción industrial que ya ha pasado. Pero la web nos permite solucionar alguno de los problemas.

Como el periodismo se estructura alrededor de la historia individual, no es útil para ayudar a la gente a alcanzar más significado, más contexto. Pero ésa es una función del viejo ecosistema. En anteriores plataformas, no podíamos proporcionar antecedentes por limitaciones de tiempo o espacio. Así que aprendimos a producir noticias a base de actualizaciones. El ecosistema no ayudaba porque los reporteros producían para modelos principalmente preocupados por el tiempo.

Además, si eres un periodista, proporcionar contexto tiene poca recompensa. Los reporteros lo ven como hacer algo “extra”, proporcionar “más información”, en lugar de centrarse en los antecedentes – la página sobre el tema o como se lo quiera denominar – y convertir las historias incrementales en platos secundarios. El sistema periodístico – redacciones, reporteros – no compite para ofrecer a los lectores una mayor comprensión sino para dar las últimas noticias. Las métricas del “éxito” como organizaciones también están sesgadas, porque miden cuánta gente vio, cuántos pulsaron en el enlace, no una mayor comprensión.)

En la misma línea, Matt Thompson, en su post The 3 key parts of news stories you usually don’t get (Las 3 partes fundamentales de las noticias que normalmente no recibes) afirma que los periódicos sólo nos permiten saber lo que pasa, lo que acaba de suceder, pero poco nos dicen de la situación estructural, de lo que no pasa, ni de cómo el periodista ha llegado a saber lo que sabe (algo que no sólo sería muy útil para permitirnos valorar su credibilidad, sino que también, dice Thompson, puede llegar a hacer el relato mucho más interesante); por último, algo que me llamó la atención es que él echa en falta que los periodistas hagan explícito qué es lo que (aún) no saben, qué es lo que están tratando de averiguar. Algo que “[…] not only does it give us a framework for anticipating (and thereby managing) the information that will come in next, it also stokes our interest in that information” ([…] no sólo nos proporciona un marco dentro del que prever (y por tanto manejar) la información que llegará a continuación, sino que también alimenta nuestro interés por esa información.)

Hasta ahora, cuando los periódicos intentan proporcionar un cierto contexto para las noticias, lo que suelen hacer es mostrar una serie de enlaces (a menudo, a noticias sobre el mismo asunto en el propio periódico, sin referencias externas). Por ejemplo, eso sucede con los apartados “A fondo” que aparecen en muchos artículos de El País.

Y la verdad es que eso poco contribuye a que alguien que trata de enterarse de qué va el asunto lo consiga.

Sin embargo, Shu y Thompson (y Jay Rosen, profesor de la escuela de periodismo de NYU, que es por quien he acabado llegando aquí) creen que ofrecer la información de última hora dentro de su contexto funciona mejor, y que de hecho existe entre los lectores demanda de contexto. Citan ejemplos como la repercusión que obtuvo el episodio Giant Pool of Money del programa This American Life de la radio pública de Chicago, de septiembre de 2008, que ofreció una de las primeras explicaciones coherentes, de conjunto, de la crisis financiera, o un artículo del New Yorker sobre la reforma sanitaria (que he puesto en mi lista de lectura).

Y yo estoy de acuerdo. De hecho, como no encuentro esa información en la prensa diaria, recurro a muchos otros lugares que la maravilla de Internet pone al un click de distancia. Sitios tan dispares como, por ejemplo: el Real Instituto ElCano, la New York Review of Books, la Information Technology & Information Foundation o la infinidad de blogs y páginas institucionales a los que estoy suscrito a través de Google Reader. O cada vez más, los estupendos podcasts de Fora.tv, el Berkman Center o la London School of Economics.

O Wikipedia, claro.

Shu, refiriendo lo que se habló en el debate en el que participaron Thompson y Rosen, entre otros, en la reciente SXSW en Austin, llega incluso a preguntarse lo siguiente:

Wikipedia specializes in background knowledge. NYTimes specializes in investigations and updates. Why are they separate services? Why aren’t they the same? It makes more sense to provide context just as you’re coming into a story halfway through its development, like the health care debate.

Wikipedia is structually inspiring to us. Instead of bifurcating the story into a bunch of components, Wikipedia was pulling information together. Wiki works really well over time. It’s often the first choice people go to for news a year after something’s been in the headlines. Currently we present it as “more information”. The consumer doesn’t necessarily want “more information”. We want to present the minimum you need to understand a subject, and then develop that as your need for more increases.

(Wikipedia está especializada en el conocimiento de fondo. El New York Times está especializado en investigaciones y actualizaciones. ¿Por qué son servicios separados? ¿por qué no son el mismo? Tiene más sentido ofrecer el contexto cuando llegas a una historia a mitad de su desarrollo, como en debate sobre la atención sanitaria.

Wikipedia nos inspira estructuralmente. En lugar de bifurcar la historia en un montón de componentes, Wikipedia reúne la información. Wikipedia funciona muy bien con el paso del tiempo. Es a menudo el primer lugar al que la gente acude para enterarse de algo un año después de que ocupase los titulares. A día de hoy, se presenta como “más información”. El consumidor no tiene por qué querer “más información”. Queremos presentar lo mínimo necesario para entender un asunto, y después irlo desarrollando a medida de aumenta tu necesidad de más.)

The need for speed?

24 Mar

“The Web is an awful place for lots of reasons and one of the ironies of the Web is they finally invented a medium of communication with no limitations of physical space and everything has to be six hundred words long.

Now this of course is owed to the fact that the sigle most important characteristic of the Web is speed. And speed is the most anti-intellectual force imaginable.”

Leon Wieseltier, editor of The New Republic, on Fora.tv

Libros

14 Mar

(Escribí esto hace diez días en el otro blog, pero acabo de pensar que pega más aquí.)

Hace unos días, casi un año después de comprarme el Reader, hice el primer intento de comprar un libro electrónico a través de la tienda de Sony.

Agua.

Puede que hiciese algo mal, porque me costó bastante conseguir meter algún producto en mi carrito de la compra virtual, pero finalmente desistí al comprobar que la mayoría de los libros estaban sólo disponibles para Estados Unidos y que el que traté de comprar, porque no mostraba esa limitación, finalmente sólo se podía adquirir desde EEUU… o Canadá.

Pues sí que están bien las tiendas virtuales.

Supongo que tendrá que ver con la gestión de los derechos de publicación en los distintos países, pero espero que esto deje pronto de ser así, que de alguna forma se adapte a lo que la tecnología permite, porque es una pena que, mientras Internet y los lectores de libros electrónicos ponen al alcance de la mano toda esa información, sigan existiendo obstáculos de otro tipo que impidan disfrutarla.

O quizá ni siquiera es exactamente eso, porque, aunque el intento de ayer fue fallido, sí conseguí comprar varios libros hace unos meses en la web de O’Reilly. Y, de hecho, mi suscripción a Safari me permite descargar capítulos o incluso libros enteros de su inmensa biblioteca.

Jarvis, Searls

26 Feb

Dos de los tipos más interesantes a los que suelo leer en mi ronda de blogs y similares sobre all things Internet son Jeff Jarvis, profesor de periodismo en CUNY y autor del estupendo What Would Google Do? y Doc Searls, coautor del clásico Cluetrain Manifesto y actualmente, entre otras muchas cosas, fellow del Berkman Center for Internet and Society de la Universidad de Harvard.

Hoy, con mi cruasán, he leído respectivamente Helping the news be news, un post de Jarvis sobre el futuro formato del “bloque de noticias”, la transición del artículo tradicional a algo distinto, de las noticias como producto a las noticias como proceso y The Revolution Will Not Be Intermediated, post de Searls sobre cómo la Red permite la existencia de intermediarios pero no los necesita, en el que rechaza que sea inevitable que el contenido que generan las grandes marcas se imponga sobre el “hecho a mano” de las personas (como él, por ejemplo; como yo) y que sean esas compañías las que vayan a decidir qué contenido dominará en la Web:

Nothing with real real value is dead, so long as it can be found on the Web and there are links to it. Humans are the ones with hands. Not intermediaries. Not AOL, or TechCrunch, or HuffPo, or Google or the New York Freaking Times. The Net is the means to our ends, not The Media, whether they be new disruptors or old disruptees. The Net and the Web liberate individuals. They welcome intermediators, but they do not require them. Even in cases were we start with intermediation — and get to use really good ones — what matters most is what each of us as individuals bring to the Net’s table. Not the freight system that helps us bring it there, no matter how established or disruptive that system is.

Eben Moglen “Freedom in the Cloud”

23 Feb

I’m halfway through Moglen’s challenging conference on “Freedom in the Cloud“. Interesting and inspiring thoughts on how we’re giving up our freedom for the sake of convenience and why free sofware still matters.

Though I haven’t really understood yet how free software can help us get it back, given the current architecture. Have some reading to do :)

[You can read some highlights here. Full transcript here.]

El riesgo de los aparatos “amarrados”

22 Feb

Joe Trippi menciona en su blog algo de lo que también habla Jonathan Zittrain en su libro “The Future of the Internet. And how to stop it“: los aparatos “amarrados” (tethered appliances) como el iPhone, el iPad o el Kindle y otros lectores de libros electrónicos suponen un riesgo para la libertad de expresión al facilitar la censura por parte de las compañías propietarias o de los gobiernos, incluso a posteriori, como sucedió con la eliminación remota de 1984 por Amazon de los Kindles de quienes la habían comprado, al darse cuenta de que no contaba con los permisos necesarios para venderla.

A %d blogueros les gusta esto: