Note to self

11 May

Llevo varias semanas viendo hacia dónde enfocar mi trabajo final del máster. Tengo claro desde hace bastante tiempo que quiero hablar sobre las transformaciones que está viviendo el libro y la industria que gira a su alrededor, algo sobre lo que ya llevo un tiempo escribiendo, pese a la sensación de que cada día aprendo algo que hace que lo que pensaba hasta ayer me parezca simplista, limitado, o directamente erróneo. Pero este es un campo tan amplio, con tantas facetas, que no acabo de centrar el tiro. Por suerte, en estos últimos días creo que empiezo a ver la luz :)

Para sacarle partido a la explosión de posibilidades que supone el hecho de que el libro se esté liberando de su corsé impreso, para que nuevos modelos de negocio sean factibles, hacen falta unas cuantas cosas. Entre ellas, hay dos que me parecen a la vez importantes y muy interesantes:

Por un lado, la transformación del flujo de trabajo editorial, orientado tradicionalmente hacia la producción del libro físico, y que ahora debería centrarse en el contenido (la propiedad intelectual, que diría Jose Afonso Furtado), permitiendo su plasmación y distribución por diversos medios o canales, de los cuales el libro impreso sería solamente uno más.

Por otro, en estrecha relación con lo anterior, la aplicación al contenido, ya desde el inicio en formato digital, de estructura (capítulos, secciones, y cualquier otro tipo de división que tenga sentido), identificación (autor, fecha de publicación, idioma…) y significado (descripción, ya sea mediante categorías preestablecidas o a través otros sistemas; por los autores, los editores o los propios lectores) que faciliten su reutilización, su diseminación y su descubrimiento por los lectores, permitiendo la adecuada gestión de la propiedad intelectual. (Por cierto, la modernización de los sistemas de gestión de derechos de las editoriales, heredados en muchos casos de los años 60, en muchos casos aún en papel, fue el tema central de la conferencia Making Information Pay que tuvo lugar en Nueva York la semana pasada.)

En dos palabros: metadatos y XML.

A %d blogueros les gusta esto: