La popularización del libro electrónico. Amazon vs Apple

20 Mar

La digitalización en masa de libros impresos es una de las corrientes de fondo que nos están llevando hacia la lectura electrónica. Pero parece claro que la pantalla del ordenador, donde aún tiene lugar la mayor parte de esa lectura, no incita precisamente a la concentración sobre textos extensos. Aunque el libro electrónico tiene ya 40 años de historia, para que la lectura de libros en formato digital comenzase su fase de popularización masiva hubo que esperar al año 2007, cuando Amazon lanzó su lector, el Kindle (que, según anunció la propia compañía recientemente, se ha convertido en el artículo más vendido de su historia).

Kindle vs iPad

Kindle vs iPad (fuente: tecnometro.blogspot.com)

Aunque existían dispositivos técnicamente similares desde algún tiempo antes, se puede decir que el Kindle, con su integración inalámbrica con la tienda online de Amazon y la gran variedad de títulos que esta ofrece (alrededor de 90.000 en el momento de su lanzamiento; actualmente, más de 800.000), creó el mercado del libro electrónico, apenas existente hasta entonces y cuyo ritmo de crecimiento es ahora espectacular (siempre teniendo en cuenta que, en cifras absolutas, aún representa alrededor del 8% del total en Estados Unidos y que en España este porcentaje es inferior al 2%).

Algo análogo ha sucedido más recientemente con el iPad, que Apple presentó a principios de 2010: aunque el concepto de tablet o tableta, ordenador portátil con pantalla táctil, ya existía desde hacía unos cuantos años, no había llegado a cuajar en el mercado hasta la llegada del iPad, que en 9 meses vendió 17 millones de unidades, y cuya nueva versión, que se lanzó hace una semana en Estados Unidos y llegará a España en los próximos días, se espera que alcance cifras de ventas mucho mayores. El éxito del iPad ha propiciado que muchos otros fabricantes se lancen a la comercialización de tabletas de distintas características y precios, aunque a día de hoy ninguna, ni siquiera las más punteras de las equipadas con Android, como la Xoom de Motorola o la Galaxy Tab de Samsung, parecen en condiciones de amenazar el liderazgo de Apple.

Junto con el iPad, Apple presentó su tienda de libros, iBooks, cuya oferta de títulos es aún muy inferior a la de Amazon. Sin embargo, la versatilidad de las tabletas permite que la compra y lectura de libros en el iPad no se produzca únicamente a través de la tienda de Apple, sino también mediante aplicaciones de terceros (ver gráfico), incluida la propia aplicación Kindle de Amazon, que ha pasado así de ser la denominación únicamente del dispositivo físico a referirse también a una aplicación de lectura de libros disponible en múltiples plataformas.

La competencia entre Apple y Amazon por los lectores lleva aparejada otra batalla: la del precio de los libros y el modelo de reparto de los ingresos.

Amazon, aprovechando la popularidad del Kindle y la ausencia de rivales de entidad, impuso a los editores un modelo (“al por mayor“, wholesale) por el cual les compraba pagando la cantidad que estos determinaban pero era libre de ofrecerlos a sus clientes al precio que estimase más oportuno. Fue así como Amazon consiguió fijar los 9,99 dólares como precio de referencia para los ebooks en Estados Unidos, pese a incurrir con ello en unas pérdidas de varios dólares en cada venta, pues los pagaba más caros a los proveedores de contenido. Estas pérdidas se recuperarían con la venta de más dispositivos de lectura, lo que serviría para reforzar su liderazgo.

Los editores, que temían que Amazon acabase aprovechando su posición de dominio en el mercado para exigir rebajas en el precio que les pagaba por los libros, recibieron como agua de mayo la llegada del iPad y el modelo “de agencia que establecía Apple con su tienda, por el que son los propios editores quienes establecen el precio final de venta, del cual Apple recibe una comisión del 30%. De hecho, de las seis grandes editoriales americanas (Hachette, HarperCollins, Macmillan, Penguin, Simon & Schuster y Random House), las cinco primeras aprovecharon la posición negociadora que les permitió la aparición del iPad para exigir a Amazon el paso al modelo de agencia. Random House, cuya relación con Amazon se mantuvo durante un año con el modelo anterior y cuyos libros no figuraban en la tienda de Apple, ha acabado, con la llegada del iPad 2, pasando también a este modelo.

La cuestión está de candente actualidad, pues el cambio de modelo ha supuesto por el momento una subida de los precios de los libros, que los lectores no ven con agrado y ha levantado sospechas de connivencia entre los editores para la fijación de precios, lo que ha llevado a las autoridades de defensa de la competencia en varios países europeos, y también a escala comunitaria, a investigar el asunto.

Otras entradas de la serie:

El futuro de la lectura

El futuro del libro 1. ¿El ocaso de la era Gutenberg?

El futuro del libro 3. La cadena de valor

El futuro del libro 4. Marco jurídico I

El futuro del libro 5. Marco jurídico II

El futuro del libro 6. Oleadas de la digitalización

El futuro del libro 7. Los proyectos de digitalización masiva de libros

El futuro del libro 8. El proyecto Google Books

El futuro del libro 9. El acuerdo sobre Google Books

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