El futuro del libro 4. Marco jurídico I

25 Ene

(Esta entrada se basa en gran medida en el Informe sobre el libro electrónico (pdf) del Observatorio de la Lectura y el Libro del Ministerio de Cultura, publicado en abril de 2010.)

Qué es un libro

En la actualidad, el ordenamiento jurídico español establece, a través de la Ley 10/2007, de 22 de junio, de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas (art. 2 a)), la siguiente definición de “libro”:

“Libro: obra científica, artística, literaria o de cualquier otra índole que constituye una publicación unitaria en uno o varios volúmenes y que puede aparecer impresa o en cualquier otro soporte susceptible de lectura.

“Se entienden incluidos en la definición de libro, a los efectos de esta Ley, los libros electrónicos y los libros que se publiquen o se difundan por Internet o en otro soporte que pueda aparecer en el futuro, los materiales complementarios de carácter impreso, visual, audiovisual o sonoro que sean editados conjuntamente con el libro y que participen del carácter unitario del mismo, así como cualquier otra manifestación editorial.”

Esta definición, muy abierta, engloba tanto el libro electrónico como en papel, previendo también la posibilidad de que formatos, soportes y medios de difusión aún por inventar tengan la consideración de “libro”, que incluye tanto la obra literaria como los materiales complementarios que se editen conjuntamente y participen de su carácter unitario, aunque no el dispositivo de lectura.

El libro, como manifestación de la obra literaria, está expresamente protegido en España por la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) (art. 10.1.a)):

“son objeto de propiedad intelectual todas las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio o soporte, tangible o intangible, actualmente conocido o que se invente en el futuro, comprendiéndose entre ellas los libros, folletos, impresos, epistolarios, escritos, discursos y alocuciones, conferencias, informes forenses, explicaciones de cátedra y cualesquiera otras obras de la misma naturaleza…”

Por su parte, los materiales complementarios incluidos en el libro, sean del tipo que sean, son considerados también libros y, en muchos casos, están protegidos por la LPI; por ejemplo los audiolibros (art. 105 y ss. LPI) y las grabaciones fonográficas (art. 114 y ss. LPI) incorporados a la obra literaria pero independientes jurídicamente de ella.

Publicación del libro

El art. 4 de la LPI incluye la siguiente definición de publicación:

“se entiende por divulgación de una obra toda expresión de la misma que, con el consentimiento del autor, la haga accesible por primera vez al público en cualquier forma; y por publicación, la divulgación que se realice mediante la puesta a disposición del público de un número de ejemplares de la obra que satisfaga razonablemente sus necesidades estimadas de acuerdo con la naturaleza y finalidad de la misma”.

Aunque la definición (de 1996) está pensada para soportes físicos, parece claro que el formato electrónico e Internet permiten difundir un número de ejemplares más que suficiente para las necesidades de explotación de la obra, por lo que la primera difusión de un libro electrónico, especialmente a través de Internet, puede considerarse tanto su divulgación como su publicación.

Internet: puesta a disposición y comunicación pública

Tradicionalmente, la explotación comercial de un libro en papel se basa en los derechos patrimoniales del autor de reproducción (art. 18 LPI) y distribución (art. 19 LPI) de su obra, cuya cesión (salvo en el caso de obras autoeditadas, poco habitual en el entorno físico) se materializa en un contrato de edición literaria, regulado en la LPI, y que tiene mal encaje en el entorno digital, donde la facilidad y rapidez de reproducción y de difusión son la norma.

Para tratar de adaptar la regulación de la propiedad intelectual a la era digital, se adoptaron en 1996 dos tratados internacionales en el seno de la Organización Internacional de la Propiedad Intelectual (OMPI; WIPO en sus siglas inglesas) (Tratado sobre Derechos de Autor y Tratado sobre Interpretaciones o Ejecuciones y Fonogramas) que definen un nuevo derecho de explotación: el derecho de puesta a disposición. (Mientras en el primer caso (art. 8) el derecho de puesta a disposición se define como parte del derecho de comunicación pública, en el segundo (art. 10) se define de forma independiente.)

Inspirada en ambos tratados, varios años más tarde se aprobó en la Unión Europea la Directiva 2001/29/CE, que define el derecho de puesta a disposición como parte del derecho de comunicación pública (art. 3):

“(l)os Estados miembros establecerán en favor de los autores el derecho exclusivo a autorizar o prohibir cualquier comunicación al público de sus obras, por procedimientos alámbricos o inalámbricos, incluida la puesta a disposición del público de sus obras de tal forma que cualquier persona pueda acceder a ellas desde el lugar y en el momento que elija.”

Esta directiva se transpuso al ordenamiento jurídico español a través de la Ley 23/2006, que modificaba entre otros artículos de la LPI el relativo al derecho de comunicación pública para contemplar como una de sus modalidades (art. 20.2.i)):

“[l]a puesta a disposición del público de obras, por procedimientos alámbricos o inalámbricos, de tal forma que cualquier persona pueda acceder a ellas desde el lugar y en el momento que elija”.

En la mayoría de los casos, ya se trate de descarga de ficheros o del pago por el acceso, temporal o no, a obras literarias alojadas en la nube, la difusión comercial del libro electrónico por Internet constituye un acto de puesta a disposición, y en consecuencia de comunicación pública, que nada tiene que ver con la venta de ejemplares, ya sea desde tiendas físicas o a través de Internet, que constituiría un acto de distribución clásica, aunque la compra se realizase a través de la Red.

Otras entradas de la serie:

El futuro de la lectura

El futuro del libro 1. ¿El ocaso de la era Gutenberg?

El futuro del libro 2. Conceptos

El futuro del libro 3. La cadena de valor

El futuro del libro 5. Marco jurídico II

El futuro del libro 6. Oleadas de la digitalización

El futuro del libro 7. Los proyectos de digitalización masiva de libros

El futuro del libro 8. El proyecto Google Books

El futuro del libro 9. El acuerdo sobre Google Books

La popularización del libro electrónico. Amazon vs Apple

4 comentarios to “El futuro del libro 4. Marco jurídico I”

  1. andaluciacultura enero 26, 2011 a 4:34 pm #

    Muy bueno tu Blog…felicitaciones

    • grankabeza enero 26, 2011 a 4:41 pm #

      Gracias! Me alegro de que te interese :)

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